Minutos, horas, días…
Eso es lo que has perdido amigo pensando en lo demás y lo que es más importante en como escalar para arrebatarles una ápice de esa felicidad de la que presumen.
Llegados a cierto punto creo que es mejor poneros en situación. La consciencia es una putada nada agradable así que si no quieres una dosis de realidad seguid volando, cerrad esto y suerte con el aterrizaje.
Moralidades que nos hacen querer escalar, mueven nuestros intereses y reducen nuestra libertad. Cualquier sentimiento de envidia suele despertar uno de odio, por mínimo que sea y queridos el odio es capaz de hacer que el hombre más sensato cometa el acto más depravado.
La vida no está llena de comodidades y facilidades para el primero que llega. La comodidad de tu existencia depende de cuanto mucho o poco colabores con el arraigo de las falsas virtudes impuestas. ¿Acaso no es más fácil dejarse llevar por la corriente o incluso coger impulso para seguirla que nadar en dirección contraria? ¿Pero qué pasa si la opción más cómoda no te gusta porque está llena de algas (que en esta metáfora podríamos entender como cosas que no nos gusta hacer pero debemos hacer; como por ejemplo comprar en cierta tienda por su “categoría” y no por su ropa)?